10 errores comunes en la Psicoterapia (con ejemplos)

Hay una serie de errores que todos podemos cometer, especialmente cuando somos “novatos” en nuestra carrera o profesión. A veces, si somos del “tipo nervioso”, cometeremos muchos al principio.

Como te puedes imaginar, los terapeutas no somos la excepción a esta “regla”. Los psicólogos (incluso estudiantes de psicología) somos tan humanos como tú, y podemos cometer errores en psicoterapia.

Es parte de ser humano, por supuesto, pero que hay de cuando tratamos con vidas (en este caso mentes) humanas? ¿Podemos darnos el lujo de cometer estos errores?

Como sabemos que eres curioso y te encanta saber más acerca de lo que hacemos, en esta ocasión, te compartimos una serie de errores comunes en la psicoterapia que cualquier terapeuta puede cometer (especialmente cuando somos nuevos en la terapia o inexpertos).

La Lista de Errores en Psicoterapia

La lista resulta útil para terapeutas novatos que están buscando orientación en qué cosas no deberían hacer y para pacientes/clientes, quienes buscan comprender qué clase de comportamientos sus terapeutas no deberían tener durante una sesión “normal” de terapia.

Deseas ser “querido” por el cliente.

Esto se da cuando, por ejemplo, un cliente llega donde un terapeuta y le cuenta al terapeuta todos sus problemas en una primera sesión. El terapeuta, en lugar de hacer que el paciente logre insight a lo largo de las sesiones, le da la razón al paciente en todo lo que dice. Así el terapeuta no ayuda al paciente, sino que hace esto para sentirse importante y apreciado por el cliente.

Estés muy metido en la “intelectualización”.

Por ejemplo, si llega un paciente con múltiples dolencias físicas. A pesar de que el sujeto ha asistido a muchas consultas médicas, no logra encontrar la causa. Pero aún así, este sigue creyendo que su problema radica en un proceso fisiológico. El terapeuta, a pesar de toda la evidencia presentada, acepta la intelectualización del paciente, le da la razón y le da más herramientas que continúan justificando intelectualmente sus dolencias, en lugar de buscar soluciones.

Tienes dificultad para tolerar el silencio?

Por ejemplo cuando un paciente que lleva ya un largo tiempo asistiendo donde su terapeuta, y en una de las sesiones, a causa de una pregunta directa por parte del analista, el paciente entra en un silencio prolongado. El terapeuta entonces termina por responder casi inmediatamente dicha respuesta que debe ser dada por el paciente. Así se interrumpe dicho silencio “incómodo”, el cual es importante para el proceso del paciente.

Te comportaste de forma inadecuada!

Un paciente llega a consulta y empieza a relatar sus problemáticas. El paciente explica cómo se siente e inmediatamente el analista sonríe (o se ríe), de manera inadecuada, al encontrar cómico lo que el cliente está diciendo. O incluso, el terapeuta puede llegar a comentarle despotamente a su paciente que dicha situación que relata es una cosa sin importancia, lo que puede afectar la continuidad de la terapia.

Te mueres por “curar” al cliente?

Por lo general, cuando un paciente inicia terapia, al hablar sobre sus inconvenientes, experimenta una tranquilidad a lo cual el terapeuta llega a considerar en muchas ocasiones como una forma de “cura”. Entonces el terapeuta indica al paciente que no regrese en una de las sesiones, ya que de acuerdo con este, está curado.

Esto puede darse incluso porque el terapeuta está aburrido, o porque ya no quiere a la persona como su paciente. Así que hay que tener cuidado.

Le pones atención a otras personas o cosas que NO son tu paciente / cliente

Un paciente comienza a referirse a sus problemas personales incluyendo a su madre en su relato como causante de sus dificultades. El terapeuta seguidamente, pone su atención específicamente en la madre del paciente durante toda la sesión, olvidando que la terapia debe ser centrada en el cliente. O, peor aún, contesta el celular cuando el cliente está en medio de una revelación importante.

Haces demasiadas preguntas.

Por ejemplo si el cliente, dentro de su discurso, empieza a relatar parte de sus dificultades y problemas que lo afectan constantemente, pero el analista (terapeuta), a cada intervención o situación mencionada por el pensamiento, lo interrumpe realizando preguntas de manera continua, muchas veces sin siquiera esperar que el paciente termine de relatar lo que sucede.

Le das vuelta a asuntos o aspectos superficiales.

Un paciente relata a su terapeuta sobre un caso específicamente doloroso en su infancia que tenía que ver con sus padres. Sin embargo, el terapeuta al ver la afectación del paciente al contar dicha historia, decide desviar la atención de la terapia a otros temas menos inconvenientes.

Se te hace difícil la contratransferencia? No creerás que te enamoraste, ¿verdad?

Se da si, por ejemplo, una paciente que lleva cierto tiempo asistiendo donde un analista, contándole sus problemas específicos, el analista empieza a sentir cierta repulsión (o atracción) frente a la paciente al conocer cada vez más sobre los detalles de su vida, su “personalidad” y problemas. Esto lo lleva a, en un momento de debilidad, tratar de forma indebida a su paciente insultándo, juzgando y gritando al paciente (o peor aún, cdiciéndole que la quiere, cuando en realidad es SOLO la contratransferencia mal manejada). Además de ser poco ético, esto rompe el vínculo creado y acaba con la relación terapéutica.

No permites que tu paciente / cliente termine de hablar. ¡No le das el tiempo suficiente!

Un terapeuta y su cliente pautan aprox. 45 minutos de sesión. Curiosamente, mientras el paciente cuenta su problema, solo han transcurrido aproximadamente 15 minutos, y el analista (terapeuta) decide dar por terminada de sorpresa la sesión. Lo que deja al paciente completamente desubicado y angustiado por esta causa, cuestionándose si hizo algo equivocado!

Recomendaciones

Cuando eres terapeuta y te han sucedido este tipo de cosas, lo primero que debes hacer es pedir perdón, y asumir las consecuencias de lo que has hecho.

Comprende que tu paciente / cliente (como quieras llamarlo) se encuentra en una situación extremadamente vulnerable. Por lo tanto, merece tu respeto, tu compasión, tu tiempo, tu atención completa, y todas tus competencias, y si NO te sientes capaz de proveerselas, probablemente puedas hacer algo bastante decente y derivarlo a alguien que SI pueda darle el servicio que esta persona se merece.


¿Nos cuentas tu opinión?

¿Qué opinas sobre estos errores comunes en la psicoterapia? ¿Te han sucedido? Dinos lo que piensas  en la sección de comentarios!

Puedes encontrar más artículos acerca de terapia, mitos acerca de la terapia, miedos, y demás en la sección Terapia Psicológica!

Bibliografía:

  • Kleinke, L. Chris (2002). Principios comunes en Psicoterapia. IV edición. España: Desclée de Brouwer, Biblioteca de Psicología.

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