Trauma Infantil Resultados - Conociendo Tu Mente

¿Por qué las personas piensan que tuvieron una infancia buena y normal o niegan el trauma infantil y cuáles son sus resultados?

A menudo escucho a la gente decir cosas como:

Mi infancia fue normal.

Sí, hubo algunas cosas buenas y cosas malas – pero así es la vida.

Mi madre estaba triste, era distante, o estaba enojada todo el tiempo cuando yo no me portaba bien o actuaba mal, y mi padre a veces me golpeaba con un cinturón – pero era por mi propio bien. Todo esto me ha ayudado a ser una mejor persona – y estoy agradecido por ello.

Sí, a veces me siento deprimido, muy solo, o vacío – pero todos nos sentimos así de vez en cuando.

Mis padres eran muy estrictos, pero me amaban y yo salí bien después de todo.

Sí, algunas personas han experimentado una gran cantidad de abusos al crecer, pero YO nunca fui traumatizado, y no tengo ninguna herida interna.

Miro a estas personas, y puedo ver muy fácilmente los síntomas de trauma infantil. Veo a los niños víctimas de abusos, y veo a los adultos con numerosas heridas internas que resultaron de ser traumatizados. Es obvio para mí. Veo el trauma de la infancia y sus efectos en todas partes a mi alrededor y en todo el mundo. Lo veo hoy, y en todo momento en la historia humana.

Para mí, la gente que lo niega se ve así:

Mi pierna está sangrando abundantemente, y estoy cojeando. Tengo una pierna sana en pleno funcionamiento, está fuerte.

¿Ves todas estas personas sangrando? Están completamente bien.

Sí, he sido apuñalado en la pierna con un cuchillo – pero me lo merecía, y sé que era por mi propio bien.

Claro, si la gente dice que su infancia fue “normal”, es decir, que fue igual que la de otras personas, entonces tienen razón. Sin embargo “normal” no significa normal, es decir, saludable y feliz – sólo significa normal, es decir, que ha ido de acuerdo con la norma social.

Pero si, objetivamente hablando, el trauma infantil y sus efectos es un fenómeno tan común, tanto en la actualidad como históricamente, entonces ¿por qué tanta gente lo niega?

Las razones fundamentales son:

1. Amnesia Disociativa

¿Conoces personas que no recuerdan su infancia, o tienen un recuerdo muy vago de esta? ¿Conoces personas que no pueden recordar años, incluso décadas de sus vidas?

Cuando los niños experimentan un trauma severo y prolongado, a menudo “se les olvida” si sienten que la retención de esta información en su conciencia es demasiado peligrosa. Cuando eres un niño esto sucede a menudo. Por lo tanto los niños traumatizados no tienen otra opción más que disociar. Esto significa empujar sus experiencias dolorosas en su inconsciencia.

Estas memorias no vienen conscientemente si no estás emocionalmente preparado para ello. Es cuando la gente empieza a sanar, crecer y volverse más fuerte emocionalmente, que poco a poco comienzan a recordar y procesar importante – aunque a veces muy dolorosa – información sobre sus vidas.

2. Ignorancia e indiferencia

Los niños no saben lo que es el abuso, la negligencia, el abandono, el trauma, el estrés postraumático, la salud mental, la infancia saludable, cómo un ser humano sano luce, y cómo una relación sana se parece. Los niños no tienen un punto de referencia o comparación; ellos no entienden la historia psico-emocional de sus padres y la situación socioeconómica de su entorno. Sólo saben lo que han vivido y han sido enseñados.

Por ejemplo, si la madre golpea a su hijo, el niño no entiende todas las complejas circunstancias que dieron origen a esta situación. (A menudo la madre tampoco lo entiende.) Todo niño que sabe es que su madre le golpeó y le duele – y que necesita a su madre para sobrevivir. Por lo tanto, esta situación se vuelve extremadamente traumática, y las circunstancias que dieron origen a la situación no invalidan las reacciones y emociones del niño.

Si el niño traumatizado crece, y no ha explorado su historia, los traumas experimentados y su salud mental, estos permanecerán ignorantes e indiferentes. Lamentablemente, la mayoría de las personas son ignorantes e indiferentes al respecto. Muchos de ellos hacen todo lo posible para permanecer en la ignorancia – y muchos de ellos tienen éxito – pues la exploración del pasado y de la gente que te rodea es extremadamente dolorosa para ellos. Más doloroso que no vivir.

Así que no es de extrañar que hay tanta disfunción a nuestro alrededor, y que la comprensión de la salud mental sea tan sesgada.

3. Síndrome de Estocolmo

Los niños que viven en un medio insalubre disocian y doblan la realidad para poder sobrevivir. Mi madre es mala para mí. Necesito a mi madre para sobrevivir. No puedo sobrevivir si mi madre es mala, y yo no puedo tener otra madre. Por lo tanto, mi madre es buena“.

El síndrome de Estocolmo es un fenómeno psicológico en el que la víctima se identifica con su agresor, lo justifica y lo defiende, o incluso tiene sentimientos agradables hacia él (por ejemplo, los individuos piensan que hay una relación romántica entre ellos). Este vínculo poco saludable se ve entre un niño y su cuidador, una víctima de abuso sexual y su abusador, en las relaciones o amistades románticas poco saludables, y en otro tipo de relaciones donde la disparidad de poder está presente.

4. Reglas Disfuncionales / Culpabilidad Impuesta, Vergüenza y Miedo

Ama a tus padres! Respeta a tus mayores! Escucha la autoridad! Sé amable / bueno [es decir, obediente]! No confíes en ti mismo, tú no sabes mucho! No hagas preguntas! No respondas! No cometas errores! No te sientas de esa manera! Supéralo! Los niños no lloran! Las chicas buenas siempre hacen lo que se les dice!

Si los niños están traumatizados y no se les permite juzgar racionalmente sus padres o el comportamiento de los demás, ellos empiezan a idealizarlos, culparse a sí mismos, y justificar los abusos que sufren. Este es el origen de la culpa crónica, la vergüenza, la auto-culpa, y la duda. Emocionalmente, esto es muy doloroso, por lo tanto, los niños (más tarde adultos), quieren evitar este dolor, deshacerse de él, o aliviarlo. Es más fácil simplemente decir: “Mi infancia fue normal,” y continuar el proceso de disociación.

5. Incapacidad para pensar racionalmente

Porque la mayoría de las personas han experimentado algún trauma significativo que se relaciona con el pensamiento y en la edad adulta no han aprendido a pensar racionalmente, no tienen las habilidades para hacerlo correctamente.

Muchas personas no saben cómo evaluarse objetivamente a sí mismas (problemas de autoestima), a otros (poca confianza y problemas con la falta de criterio), y al propio mundo (falta de comprensión fundamental de cómo funciona el mundo y diversas distorsiones de la realidad). Estas personas no sólo carecen de comprensión de lo que es verdad, pero que no saben cómo averiguar si algo es verdadero o falso.

Dado que tales personas carecen de la capacidad de pensar, su sistema de creencias, visión del mundo, y los juicios diarios son en su mayor parte sobre la base de aquellas emociones que no entienden, y no tanto en una evaluación racional compleja. Si se siente bien, entonces es verdadero / bueno; si se siente desagradable, entonces es falso / malo. Y después una racionalización se hace (ya que no podemos decirnos conscientemente a nosotros mismos que es verdad simplemente porque se siente bien o simplemente porque yo quiero que sea cierto).

Nuestra cultura se basa en la negación, la inseguridad, las normas inconsistentes, la conformidad, y la apelación a la emoción – no en la verdad, la verdadera empatía, principios coherentes y universales, la individualidad, y apelar a la razón.

6. Miedo / Fobia Social

Como niños, en la mayoría de los casos, las personas simplemente no están autorizadas a hablar sobre el abuso que han sufrido. Como adultos, las personas evitan reconocer el trauma que han experimentado y sus resultados, debido a que todavía tienen miedo de las reacciones de otras personas: burla, minimización, condena, risa, incomprensión, justificación de sus abusadores, ataques personales, etc.

Si la persona A le dice a la persona B que la persona A tuvo una infancia dolorosa, y que él ve los resultados de abuso de menores a su alrededor, la persona B con agrado o por fuerza tiene que pensar en su propia infancia, al menos por un rato. Es muy probable que la persona B también tuvo una infancia difícil. Por lo tanto para la persona B, aceptar y validar la experiencia traumática de la persona A significaría – al menos en cierta medida – aceptar la dolorosa verdad sobre su propio pasado, las relaciones actuales, y la sociedad. Eso sería extremadamente doloroso. Es más fácil para la persona B actuar una manera que obligue, a la persona A, a parar de hablar, de modo que la persona B podría conservar la fantasía llamada: “Yo estoy bien; todo está bien“. Lograda mediante el uso de: la negación, la minimización, la burla, el ataque furioso, la distracción y otras tácticas mencionadas en el párrafo anterior.

Aunque es cierto que somos adultos, es una situación diferente, ya no somos niños indefensos, y podemos decir la verdad, pero este tipo de reacciones sociales para mucha gente todavía pueden ser muy dolorosas y re-traumatizantes.

Las personas tóxicas te evitarán o atacarán por hablar sobre el abuso infantil. El trauma infantil sigue siendo un tabú y “norma” en la sociedad de hoy en día – y hablar “mal”, es decir, exponer la verdad, acerca de las personas que tenían poder sobre ti (maestros, sacerdotes y especialmente los miembros de la familia) no es aceptable. Así que es comprensible que a pesar de que algunas personas reconocen la verdad en algún nivel, todavía podrían tener miedo a hablar de este tema abiertamente.

7. Culpabilidad de los padres

Es aún más difícil de estudiar el tema de trauma infantil si ya tienes tus propios hijos. En este caso no sólo se estás viviendo con todos esos complejos desafíos mencionados anteriormente, pues ya hay un nivel adicional de dificultad: responsabilidad parental. Si tienes niños antes resolver tu propia historia personal y la curación de tus heridas internas, podrás inevitablemente traumatizarlos (no importa si ocurre deliberadamente o por ignorancia y con la mejor de las intenciones – véase Razón # 2).

Si eres un padre, entonces este tema es muy difícil de explorar, ya que no está sólo el procesamiento de su relación contigo mismo, tus padres, maestros, amigos, parejas románticas, la sociedad en general, sino también con tu hijo – una persona de la que eres responsable. Comprender que has sufrido décadas de trauma severo y que tienes numerosas heridas internas es bastante difícil. Pero si tienes tu propio hijo y empiezas a reconocer el trauma que ha sufrido a causa de ti, entonces todo este proceso es extremadamente difícil.

8. Falta de Empatía

La empatía es probablemente el factor más importante para ponerle fin al ciclo de abuso de menores y vivir una vida verdaderamente próspera. Tú no puedes sentir verdadera empatía y simpatía hacia los demás si estás desapegado emocionalmente de ti mismo y tu niño interior. Y no se puede tener una genuina auto-empatía o compadecerse de sí mismo si no has hecho una gran cantidad de auto-trabajo.

Probablemente hay más razones por qué las personas niegan los traumas de la infancia y sus efectos, y, como se puede ver, están relacionados entre sí.

La negación del trauma infantil se enlaza con varios temas sobre miedo & seguridad (“No es seguro pensar o hablar de esto y sentir lo que siento“), y con la disfunción del propio aparato emocional y cognitivo en general. Se trata de una esfera extremadamente dolorosa para explorar, y hacerlo requiere de mucho coraje, capacidad mental, fuerza, determinación, paciencia, apoyo y otros recursos.

Así que, para aquellos de ustedes que están en este viaje auto-arqueológico (de auto-descubrimiento), y que están valientemente tratando de poner fin al ciclo de abuso de menores, intentando sanar y prosperar, déjenme decirles que los admiro!

Sé por experiencia lo difícil que es; que puede ser muy doloroso, triste, solitario, estresante y, a veces la experiencia aparentemente no te muestra ninguna esperanza, así que realmente admiro tu coraje!


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Nota de la Editora:

Este artículo apareció originalmente en Self-Archeology bajo el título de “Why People Deny Childhood Trauma and Its Results” en caso de que quieran leerlo en su idioma original.

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Darius Cikanavicius

Darius Cikanavicius, es un Consultor Psicológico (terapeuta) dedicado a ayudar a personas alrededor del mundo a sanar y superar sus traumas de la infancia. En su blog: Self-Archeology  puedes encontrar una gran variedad de recursos acerca de Abuso Infantil y cómo superarlo en idioma inglés.

5 ComentariosDéjanos tu Comentario

  • Me siento muy reflejada en el artículo. Cuando hablo de la enfermedad mental de mi madre o sus negligencias lo hago dejando atrás el rencor, y lo hago porque negarlo sería vivir una identidad falsa. Sin embargo, a los que he desvelado estas cuestiones íntimas, se han mostrado siempre disgustados, dicen siempre que no diga esas cosas, que una madre siempre ama. Entonces me vuelvo a sentir sola, recuerdo por qué hablo poco sobre mi. Pero después pienso que no pueden encarar la verdad tan incomoda. Tengo la suerte de saber que me pasa, saber qué es un trauma, una disociación, y un mal trato. Me da lástima que nieguen su dolor y me enfurece que nieguen el mío. La realidad es que por el trato que recibimos mi hermana y yo nos intentamos suicidar ambas, ambas tenemos ansiedad, ella superó la anorexia pero yo sigo luchando. Hay que asumir la historia personal de cada uno tal y como fue, sin deformarla ni negarla, para sanar y encontrar la verdadera identidad.

    • Hola Ta

      Te cuento algo: Cuando hablamos de maltratos, de problemas, de infidelidades, de muerte, de suicidio, de traumas infantiles, de trastornos mentales las personas en general se ponen muy incómodas. Este fenómeno es tan “increíble” que acontece incluso en círculos de psicólogos (suena increíble no? pero no lo es). Y pues, te comprendo porque es algo con lo que tengo que lidiar a diario, y es algo con lo que peleé por mucho tiempo, hasta que me di cuenta (como espero que tú te des cuenta también algún día), que las personas no van a cambiar, y que lo único que podía hacer era cambiarme a mi misma, y eso es lo único que tú puedes hacer también.

      Es probable que ellos no quieran escuchar tus historias, o que simplemente se sienten incómodos porque sabían lo que ocurría (en caso de que sean familiares tuyos) y no hicieron nunca nada al respecto. Entonces la culpa les carcome cada vez que tu hablas de esos temas, que las personas encuentran controversiales.

      En caso de que con quienes hablas sean personas que no son parte de tu familia, sino “amigos” o “conocidos”, es probable que su experiencia en la infancia fue muy distinta y que no quieren cambiar (o aceptar) que existen otras realidades (o experiencias). También es posible que no quieran hablar de eso, porque a ellos les han ocurrido cosas peores, y que si conectan con tus historias, se verán obligados a aceptar aquello que les sucedió, y eso les resultaría muy doloroso. La manera que encuentran para lidiar con esto es haciendo que te calles e ignorándote… ¿Te has puesto a pensar en eso?

      Y como dices, tienes suerte de lograr comprender más allá de la experiencia que has vivido. Tienes surte además de poder contarla y hablar de ella de una manera tan natural. No olvides que todos tenemos nuestras batallas, y que todos tenemos que luchar con ellas.

      En lo personal, pienso que si, hay que asumir la historia personal, aceptarla también, pero siempre intentar aprender de ella en lugar de machacarnos la cabeza con lo que sucedió. A veces llegamos a un punto en nuestras vidas en el que decidimos que fue suficiente, y es entonces cuando comenzamos a sanar.

      Espero que tengas el acompañamiento de un terapeuta. Espero también que logres superar la ansiedad y la anorexia. Sigue luchando, se nota que eres toda una guerrera de la vida. Alguien a quien no le asusta su pasado y que no puede esperar a enfrentarse con su futuro.

      Un abrazo desde Ecuador y mucha suerte.

      Drea 💚 🙂

      (PD: Recuerda que este no es un consejo profesional, comprende que no busca serlo ni debe ser tomado como tal).

  • Gracias por este artículo. No sólo me he visto reflejado en él, sino que además he comprendido porqué estoy tan dolorido y tan desarraigado de la sociedad. Ojala pueda encontrar las respuestas que necesito para salir adelante, ya que cada día tengo menos ganas de seguir con vida.

    • Estimado Juan, nos alegra que el artículo te haya servido de ayuda. Estoy segura de que encontrarás respuestas. El solo hecho de que ya te encuentres aquí significa que estás en camino. Que tengas un buen día y sigue adelante! Un abrazo desde Ecuador!

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