Burnout Conociendo Tu Mente

Burnout. ¿Alguna vez has escuchado esta palabra y pensado: “¿Quiénes pueden llegar a un estado como este?”, o algo como: “¡Qué gente tan débil!”, “¿Será verdad o solamente otra palabra más inventada por alguien?“?

Debo admitir que la primera vez que escuché la palabra Burnout, no pude evitar pensar que era algo que las personas inventan como un pretexto para tomarse un descanso de su vida. Por supuesto que ahora sé que estaba equivocada y que el burnout existe, es real y que, además apesta. Pero, como muchas otras personas, tuve que experimentarlo para entender y aceptar que es real (en retrospectiva, la parte de la aceptación fue la más difícil).

El burnout se llama también agotamiento vital. Es una condición en la que el estrés en tu vida ha sido tan extremo que te desgasta física y mentalmente hasta el punto en el que tu cuerpo “se apaga”, (es decir que este deja de funcionar como lo hace normalmente y requiere de un descanso mayor). También se lo llama síndrome de desgaste profesional o agotamiento laboral, (porque se cree que la mayoría de personas sufren esto por culpa de su trabajo, y si, muchas veces es así!).

El #burnout ocurre porque el estrés en tu vida ha sido tan extremo que te desgasta física y mentalmente. Click Para Twittear

Sin importar el nombre que le coloques, recuperarte de eso toma tiempo, y sobre todo, necesita de mucha paciencia. Decir (como he visto) que hay una “fórmula mágica” para evitar que te suceda un burnout o recuperarte del mismo, me parece una gran mentira.  No creo en eso porque sé que, como toda experiencia, el burnout es diferente para cada persona.

Así que bueno, para mi, el Burnout (estar quemado), es una bonita palabra que inventaron para explicar lo que te sucede cuando no has hecho las cosas como se suponía que “debías” hacerlas, porque actuaste como un idiota durante mucho tiempo y nunca te detuviste por un minuto; no te molestaste en conectarte contigo mismo, escuchar a tu mente, las señales de cuerpo y aceptar que algo “malo” te sucedía.

¿Cómo se siente un burnout?

No sé cómo es o ha sido para otras personas, pero a mi me tomó como 6 meses poder tener un día “normal”. E incluso entonces, iba a dormir después de unas horas de vivir esa “normalidad” que había tomado por sentada anteriormente. Para ser y sentirme mejor, tomé un largo (laaaaaargo) descanso de mi trabajo y encontré actividades más “adecuadas” para mí (o más bien, mi yo de ese tiempo).

Cuando viví el Burnout, sentía como si mi cuerpo estuviera a punto de derrumbarse sobre el piso en cualquier momento. Como si estuviera drenado, sin energía. Esa sensación iba de mi cabeza a mis pies en segundos. Y me quedaba -casi- sin fuerza. Recuerdo que las primeras veces que tuve esa sensación, solo cerré los ojos e intenté apreciarla a profundidad.

Daba miedo.

Mi cuerpo estaba tan débil que sentía como si estuviera muriendo. Experimenté esa sensación una y otra vez por días, semanas, incluso creo que meses. Aunque sí, la intensidad de la “sensación de morir” y de la energía drenada, iba disminuyendo con el paso del tiempo.

En resumen: regresar a una “vida normal” fue realmente difícil. 

¿Qué se aprende de un burnout (síndrome del quemado)?

En el lado bueno de las cosas, (porque uno siempre debe -al menos pretender- haber aprendido algo de cada experiencia), el burnout me ayudó a:

  • Darme cuenta de lo bueno que tiene la vida. (Esto sucedió unos dos años después, no fue inmediato).
  • Parar, pensar y analizar mi vida. Pensar en mí, lo que quería, quien era, y, sobre todo en mi salud (que hasta ese entonces había tomado como algo natural y de lo cuál no debía preocuparme). También reflexionar en cómo había llegado hasta ese punto.
  • Dormir y dormir. Y recuperar todas las horas de sueño que había perdido por casi 11 años. 
  • Aprender a cuidarme, a ser egoísta y a pensar primero en mí. Las otras personas o actividades en segundo lugar, o tercero, o al final de la lista.
  • Aprender a no sentirme culpable al decir que no a las personas. No es que siempre dijera que sí pero a veces lo hacía cuando quería hacer otra cosa y seguía posponiendo lo que era importante para mi. Aunque esto es aún difícil. A veces quienes te rodean no logran entender el nivel de estrés y de actividades que tienes en tu lista y terminan presionándote más sin darse cuenta. 
  • Entender que la vida es desordenada y que está fuera de control y que no hay necesidad de hacerlo todo al mismo tiempo.
  • Aprender de mis errores y a verlos como experiencias 🙂 .
  • Ver cuán poco me importaba mi cuerpo y mente. Y aprender a mejorar esto poco a poco.

En el lado no tan positivo de las cosas, mi Burnout causó que:

  • Experimente la ansiedad, el pánico, el insomnio y otras cosas horrorosas de las que hablaré en otra ocasión.
  • Me sintiera débil e impotente, algo que no había sucedido desde que era una niña. (Pero en el lado bueno, aprendí a sentirme más como un humano, lleno de emociones y sentimientos).
  • Sintiera esa ansiedad social que no había experimentado en muchos años.
  • Mi capacidad cognitiva disminuyera (no podía pensar claramente).
  • Estuviera irritable la mayoría del tiempo.
  • Me sintiera como un fracaso.
  • Mi lado cínico floreciera. Era como un arbolito creciendo, con unas ramas y raíces enormes expandiéndose en mi mente.
  • Mi capacidad de memoria disminuyera considerablemente (como todo lo que menciono arriba, esto fue temporal).

¿Hay alguna forma de prevenir un Burnout?

No lo sé. Lo que sé es que muchas personas sufren de esto y se recuperan, generalmente al 100%. En cada caso es diferente y el tiempo que toma no es igual para todos (a muchas personas – como a mi – nos toma un largo tiempo estar al 100%).

Por otro lado, prevenirlo es difícil ya que vivimos en un mundo agitado, exigente, en el que nada es suficiente, y la mayoría de personas nota lo que le está sucediendo cuando ya es demasiado tarde.

Prevenir un #burnout es difícil ya que vivimos en un mundo agitado, exigente, en el que nada es suficiente. Click Para Twittear

Lo que sí puedo decirte es lo que aprendí del burnout o agotamiento vital (y que probablemente puede ayudarte a prevenirlo):

Formas Prevenir Burnout Conociendo Tu Mente

  • Si estás cansado, no importa cuántas cosas tengas que hacer, solo descansa, vete a dormir.
  • Si no tienes ganas de hacer algo, no lo hagas. Créeme, no es el fin del mundo.
  • Si odias o no disfrutas de tu trabajo, déjalo. Después de todo es tu vida, no la de nadie más. Probablemente nadie va a entender, pero la verdad es que la gente que no está contenta con su trabajo es más probable que “se queme”. Así que sí, la infelicidad puede llevarte a tener un burnout (en teoría). Además las personas te van a criticar hagas lo que hagas.
  • Nada es más importante que tú mismo.
  • Tu salud es lo primero. Siempre.
  • Es mejor delegar que intentar hacer todo tú mismo. Incluso si estás a cargo de todo.
  • Aprende a decir que no, si no quieres hacer algo.
  • Tu felicidad es super importante, no es algo que se debe tomar por sentado o posponer.
  • Tus sueños vienen primero que los de los demás.
  • Tus necesidades vienen primero que las de los otros.
  • El trabajo es trabajo. Es importante, pero siempre y sin excepción tú eres primero.
  • El dinero (sin importar cuánto sea), al final termina siendo irrelevante si pierdes tu salud.
  • Las relaciones son difíciles. Así que si no sientes que la tuya con tu pareja, familia o amigos te está ayudando a crecer, entonces déjala. Estar solo o separado de la gente con la que compartes ADN es mejor que estar con personas que no te apoyan, juzgan, son demasiado diferentes que tú y tienen diferentes objetivos e ideas de como vivir la vida, piensan que son mejores que tú, etc…
  • Tener un sistema de soporte es importante. Si no puedes contar con tu familia, aprende a hacer amigos.
  • Si sientes demasiado estrés en tu vida, tu trabajo o, en general, necesitas echar un vistazo a tu vida, tomarte vacaciones o directamente: cambiar de vida.

Ahora puedo decir cosas como: “La vida es increíble”, a pesar de los momentos donde no sea tan sorprendente,  las llamadas “cosas malas” suceden pero, aunque no parezca, estas te llevan a una mejor comprensión de la vida. Hazte un favor y no esperes a tener un Burnout para comenzar a vivir la vida que quieres.


Te deseo una vida tranquila en la que el estrés no te lleve a situaciones extremas que pongan en riesgo tu salud y tu vida.

Drea


Puedes aprender más acerca del burnout aquí:

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Drea Duque

Drea es una mujer multi-apasionada, estudia Psicología, se dedica al diseño web & gráfico ya que paga sus cuentas -por ahora-, escribe, aprende ilustración, y practica el dibujo a diario. Drea también practica yoga, natación, meditación y mindfulness (pero no al mismo tiempo). Ella ama a los animales (en especial a los gatos), al igual que caminar, aprender y por supuesto: ¡responder preguntas acerca de la vida y la mente humana! Además, Drea vive una vida tranquila y feliz mientras espera los días en que la luna se puede ver en medio del cielo azul, junto al sol. Después de haber pasado por una serie de situaciones difíciles, Drea decidió crear este blog para hablar de la mente humana desde otro punto de vista: el de las experiencias personales. Así que, si ves su nombre en uno de los artículos, entiende que ella comprende muy bien lo que te sucede en este momento. Puedes conectar con Drea en redes sociales!

6 ComentariosDéjanos tu Comentario

  • Gracias por compartirlo.
    En mi caso siento mucho el estrés cuando estoy en el trabajo, el trabajo no es malo solo que allí he tenido mis peores momentos cuando empecé con mi problemas mentales, depresión, ansiedad, y en ese momento no sabía lo que tenía. Deje el trabajo y fuí con mo familia pero después de unos años tuve que volver a dejarlos, sucedio mi separación de la madre de mis hijos y volví al trabajo que dejé y el tan solo saber que voy al trabajo empiezo a estresarme y a irritarme porque me vienen malos pensamientos, esos intrusivos que te dicen que pienses cosas malas. Pero en casa me siento tranquilo. No quiero dejar el trabajo por miedo a volver a empezar, y sobre todo por el temor de que sea donde sea me sienta igual.
    ¡Saludos!

    • Hola Luis Alberto.
      Gracias a ti por leernos! Y que bueno que mi experiencia te sirva!
      Acerca de lo que te sucede, primero que nada, déjame decirte que el estrés es complejo. La ansiedad también lo es. Ambos aparecen porque nos preocupamos demasiado y porque no consideramos que tenemos los suficientes recursos internos para manejar las situaciones que tenemos al frente (las que se nos presentan). Es decir que de cierta forma, ambos son miedo, o forman parte de algún miedo internalizado que sale a flote cuando estás en tu trabajo. Es posible (me atrevo a decir sin saber lo suficiente de la situación), que tal vez te sucede porque tienes miedo de dejar tu trabajo pero al mismo tiempo es tu trabajo el que te recuerda algo que no quieres ver? Es solo una idea para que la pienses.
      Si en casa te sientes tranquilo, es muy probable porque ese lugar te da paz, y eso es bueno, al menos tienes un descanso de la vida que te estresa. Eso es una gran ventaja, puesto que no todos contamos con esa suerte 😉

      Por último, entiendo lo de los “malos pensamientos” esos pensamientos intrusivos, los comprendo muy bien. Esos suelen ser parte del estrés crónico, del burnout. Lo que puedes hacer (además de buscar un terapeuta profesional que te ayude y te guíe para desenredar tu mente, por que debo aclararte que esto no es un consejo profesional y que no pretende serlo o reemplazar a uno), es que leas estos artículos que te coloco abajo:

      https://www.conociendotumente.com/articulos/mindfulness-para-la-ansiedad/
      https://www.conociendotumente.com/articulos/necesitas-terapia/
      https://www.conociendotumente.com/articulos/controlar-pensamientos-suicidas/

      Revísalos y, por favor busca ayuda profesional. No hay nada de malo en buscar ayuda, de hecho esta te ayuda a aclarar el panorama y a comprender muchas cosas que no tenías claras acerca de ti mismo.

      Espero esto que te digo te sirva, recuerda que la vida es linda, solo debemos darle una oportunidad.

      Un abrazo desde Ecuador!

      Drea 🙂

  • Gracias por sus consejos es importante relajarse y darnos un tiempo en nuestro diario vivir
    La vida es tan dura aveces, de mucho esfuerzo y lucha tenemos que llevar todo con calma, paciencia y fe en Dios que todo es posible lograrlo.

    • Hola Jeanneett. Que bueno que los consejos que te damos te sirvan para aplicar y mejorar tu vida. 🙂
      Así es, la vida es dura requiere mucho esfuerzo, lo bueno es que siempre podemos darle la vuelta, y empezar a hacer cosas que nos gusten más, y escogernos a nosotros por encima de las obligaciones que “tenemos” que cumplir. Pienso que la clave para no tener un burnout es el balance entre lo que queremos y lo que tenemos que hacer.
      Y tienes razón, hay que tener calma, paciencia y si crees en Dios, por supuesto, tener fe en este y en lo que te brinda.
      Un abrazo desde Ecuador.
      Drea

  • Bueno, en mi caso, dejar mi trabajo sería algo extremo… pero qué opinas de buscar algo que me agrade del mismo y enfoque mis energías hacia ello y lo demás lo cumpla por responsabilidad?

    • Hola Aly.
      Pues si. Puede que si no tienes un burnout no tengas necesidad de dejar de trabajar ni nada por el estilo. Sin embargo, la mayor parte de personas que tienen uno (especialmente si es en las etapas finales), es extremadamente difícil ir a trabajar, pues tu organismo está muy cansado y no puede con toda la “vida normal”. En todo caso, si no se puede dejar un trabajo, siempre puedes pedir una licencia laboral (con un certificado médico) o vacaciones. Y si eso no es suficiente para que tu cuerpo se recupere, entonces debes hablar con tu médico de cabecera y pedir su opinión profesional. Eso fue lo que hice yo, porque la salud es lo primero!
      Un abrazo desde Ecuador!
      Drea 🙂

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