Características Buen Terapeuta - CTM

Características de un buen terapeuta

Muchas personas nos han escrito preguntando esto:

“¿Cuáles son las características de un buen terapeuta?

¿Qué es lo que debo buscar en él/ella?

¿Cómo sé si en verdad puede ayudarme?

¿Cómo sé si el terapeuta que tengo es bueno o si debo buscar otro?”

Existe mucha controversia en la manera “correcta” de responder a estas preguntas. Especialmente porque existen diferentes tipos de terapeutas (psicólogos, psiquiatras, psicoterapeutas, y uno que otro médico o consejero. Además de estos existen los psicoanalistas quienes nos han hecho notar que lo que ellos hacen es diferente de lo planteado aquí 😉 ), distintas terapias y tratamientos, distintas enfermedades y, sobre todo, distintas personas en búsqueda de ayuda; cada una de ellas es un universo buscando respuestas y queriendo encontrar el camino adecuado para vivir la vida que desea vivir.

Para empezar, cabe aclarar que existen varios tipos de características, algunas de las cuales deben ser innatas (capacidad de escuchar y conectarse con las personas de una manera empática), otras son aprendidas o adquiridas (como los estudios), y hay otras son que vitales.

Las 3 características que son VITALES:

  • Tener un título o credenciales que acrediten su conocimiento en la terapia que practique.
  • Tener experiencia en tratar el tipo de “problema” o situación por la que está pasando el paciente/cliente.
  • Haber asistido a terapia él/ella mismo antes de poder tratar a otras personas.

Otras características que son importantes (desde la primera sesión): 

  • Debe hacer que el paciente / cliente se sienta más aliviado y con menos carga emocional al terminar la sesión. Si el paciente/cliente se siente peor y no ha sacado nada bueno de las sesiones, o solamente sale de ellas sintiéndose bien sin resolver ninguno de sus conflictos o comprender mejor lo que le sucede, el terapeuta no es un buen profesional o simplemente no es el adecuado para la persona (paciente/cliente) (EDITADO).
  • Debe ser claro y explicar el tipo de terapia y tratamiento que usa, para que el paciente / cliente lo tenga claro desde el principio.
  • Debe realizar una evaluación, un diagnóstico y una propuesta de tratamiento desde el comienzo (especialmente si hablamos de un psicólogo clínico).
  • Debe informar sobre las técnicas que utiliza y sus posibles consecuencias.
  • Debe plantear objetivos claros a alcanzar desde el comienzo de la terapia.
  • Debe ser empático y, por ende, tener la capacidad de comprender la realidad desde el punto de vista del paciente/cliente. Si no logra comprender la realidad del otro (es decir la del paciente/cliente), no es un buen terapeuta.
  • Debe brindar su tiempo, en cada sesión, el principal objetivo es el paciente / cliente, por ende NO debe haber otro tipo de distracciones.

Características que se muestran con el tiempo:

  • Debe ser capaz de comunicarse de manera clara con el paciente/cliente, y de ser necesario con su familia.
  • Debe notar los cambios que se producen en el paciente / cliente y hacerle saber que estos se han producido, así sean cambios rápidos y en apariencia poco significativos.
  • Debe hablar siempre desde un punto de vista positivo y además ser neutral (algo difícil ¿no?).
  • Debe ayudar a que el paciente vea los recursos que posee y los que ha creado con el tiempo en la terapia.
  • Debe poner atención a detalles (por más pequeños que sean). Por ende, debe tener muy buena memoria, pues recordar lo que un paciente/cliente haya dicho en las sesiones es vital.
  • Debe ser capaz de formar una alianza terapéutica con el paciente/cliente, para que el cambio se produzca.

Otras características también importantes relacionadas con el paciente/cliente:

  • Debe ser amable y tratar a los clientes / pacientes con respeto y apertura (sin juzgar).
  • Debe ser comprensivo y directo.
  • Debe ser paciente (probablemente tener paciencia infinita), con aquellas personas que buscan ayuda y están dispuestas a cambiar.
  • Debe ser objetivo, equilibrado e imparcial.
  • Debe mostrar un sincero interés en el paciente / cliente, pero sin caer en la curiosidad por la vida del cliente o en el abuso de poder.
  • Debe tener una actitud relajada, receptiva, cálida, tranquila, cercana y abierta.
  • Debe ser ético y mantener la ética ante cualquier situación que se origine.
  • Debe ser accesible y honesto.
  • Debe mantener su posición de autoridad, pero no ser autoritario ni hacer sentir al paciente/cliente como inferior. Por ende, debe dirigir (dependiendo de la situación), dar instrucciones, información y retroalimentación sin mostrarse superior.
  • Debe tratar al paciente/cliente con empatía (ser capaz de comprender a la otra persona desde su perspectiva de vida, sentimientos, percepciones y acciones), aceptación incondicional y autenticidad.
  • Debe mantener y practicar la escucha activa, es decir: recibir el “mensaje” del cliente/paciente con atención e interés, poner atención a lo que el paciente/cliente diga o haga, comprender y proveer respuestas o retroalimentación.
  • Debe saber escuchar, observar y acompañar al paciente / cliente en su “viaje” de descubrimiento y sanación.
  • Debe hacer sentir al paciente / cliente cómodo, tranquilo, respetado y valorado.
  • Debe ser capaz de crear una atmósfera en la que la comunicación fluya.
  • Debe ser alguien con quien se pueda conversar, alguien capaz de comprender sin juzgar, los secretos más íntimos y personales de una persona, sus pensamientos más profundos, oscuros y las preocupaciones reales que pueda tener, y que probablemente oculta a otras personas.
  • Debe alentar el cambio y la responsabilidad en la vida del paciente.

Otras características más personales del terapeuta:

  • Debe tener habilidades de auto-regulación.
  • Debe conocerse muy bien a sí mismo.
  • Debe ser flexible.
  • Debe comprender, buscar información y conocer sobre diferentes contextos socioculturales.
  • Debe ser persistente.
  • Debe tener confianza en sus técnicas, su conocimiento y sus habilidades terapéuticas.
  • Debe ser auténtico y honesto.
  • Debe pensar y comunicar soluciones.
  • Debe aprender a responder siempre en tono y lenguaje adecuado.
  • Debe indagar más profundamente y esforzarse por comprender, haciendo preguntas correctas y escuchando atentamente.
  • Debe comprender lo que es la transferencia y saber manejarla adecuadamente.
  • Debe ser cordial, amable, atento.

Por otro lado, no debe:

  • Intentar forzar un cambio en el paciente/cliente. Si esto ocurre solo se crea resistencia.
  • Culpar al paciente/cliente por sus experiencias (aunque este/esta sea el responsable), lo que debe es intentar hacer que vea sus “problemas” y los corrija.
  • Sorprenderse o juzgar (o hacer que la otra persona se sienta juzgada), sin importar lo que escuche.
  • Tener prejuicios sobre algún paciente / cliente y, si los tiene, debe mantenerlos fuera de su consultorio o remitirlo a otro terapeuta.
  • Enojarse o molestarse si el paciente / cliente manifiesta que siente que algo no está funcionando en la relación terapéutica, si se queja del poco avance realizado o de “algo” en la relación terapéutica.
  • Hablar de su vida personal y experiencias (a menos que sea relevante para el paciente/cliente o absolutamente necesario).
  • Hacer que el paciente se sienta mal, como ya dije arriba, si el paciente / cliente se siente peor al terminar la sesión, entonces hay algo en la terapia, la relación terapéutica o en el terapeuta que no está funcionando.
  • Imponer condiciones o intentar condicionar al paciente / cliente a comportarse de una u otra manera.
  • Chantajear al paciente / cliente con la cancelación del tratamiento.
  • Proyectar actitudes propias o expectativas en el paciente / cliente.
  • Compartir detalles de la vida o problemas de sus clientes / pacientes con otros, así como tampoco compartir sus opiniones, halagos ni obsequios que hacen sus pacientes/clientes en consulta pues esto no se considera ético. (Gracias a Cecilia Gutiérrez por su aporte :) ).

Es importante aclarar que no todos los terapeutas van a tener todas estas características y esto NO significa de ninguna manera que el/la terapeuta elegida no es un buen o una buena profesional. También hay que aclarar que no necesariamente porque una persona es terapeuta significa que es perfecto o que no tiene problemas o situaciones de su propia vida que resolver. Lo que un terapeuta hace básicamente es: andar un camino, batallar contra fantasmas, monstruos y demonios para enseñarle a otro a hacerlo, desde su propia experiencia (Gracias a Andrè De Sacugnà por el aporte).

Como ven, ser terapeuta es complicado. Y, para ser un buen terapeuta se debe tener muchas cualidades, tino, eficacia, capacidad de comprensión y observación. En resumen, si alguien te ayuda, dentro de ti lo sabes muy bien y, si no lo está haciendo y el problema no puede ser resuelto, siempre hay alguien más que podrá ayudarte. Hay muchos peces en el mar al igual que terapeutas. Encontrar al adecuado para ti es imprescindible para tu bienestar!


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Algunas lecturas interesantes en la red:

Carateristicas de un buen Terapeuta

Las características del terapeuta eficaz, según Albert Ellis

Habilidades Terapéuticas (PDF)

 

Sobre el Autor / Autora Ver todas las publicaciones

Drea Duque

Atrapada en el círculo vicioso entre el soñar y el ser realista y práctica, a Drea le molesta escribir sobre sí misma en tercera persona, sin embargo comprende que de vez en cuando es necesario hacerlo. No es exactamente una nerd (pero le fascina aprender), no es exactamente una escritora (pero escribe porque encuentra el lenguaje de las palabras escritas fascinante), es algo así como una artista y además, estudia psicología. Ama los gatos, practicar yoga y los días en que la luna se puede ver en medio del cielo azul, junto al sol. Cuando le queda tiempo (lo cual no sucede muy a menudo), investiga sobre temas diversos y los publica en Conociendo Tu Mente. Más sobre ella en:  Twitter   |   

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  • “Debe hacer que el paciente / cliente se sienta mejor al terminar la sesión. Si lo hace sentir peor, no es un buen profesional.”

    No. No. Definitivamente no.

    Existen muchas formas de terapia donde el paciente no debe de salir en bienestar, ya sea porque el terapeuta le llevó a darse cuenta de aspectos desagradables de su vida, en preparación para que los cambie (Por ejemplo, hacer consciente a una mujer golpeada que bien la pueden matar si no hace algo al respecto), explorar el pasado de la persona e iluminar recuerdos muy dolorosos, y generar un malestar en el paciente para guiarlo/a a realizar un cambio. Autores que manejan técnicas como estas son, por ejemplo, Salvador Minuchin, Carl Whitaker, Fritz Perls, todos considerados como legendarios en su habilidad para dar terapia.

    Adicionalmente existen muchas terapias que solo hacen sentir bien a la persona tras la sesión sin realmente gatillar algo que genere un cambio en el paciente, funcionando como una sobadita emocional en lugar de una solución verdadera y permanente a un problema. Muchos pseudogestaltistas y humanistas hippies hacen esto, y no ayuda al paciente, solo lo/a controla. Estos son malos profesionales

  • Estoy de acuerdo con muchas de los enunciados, trabajo en el campo de la Salud y he tenido personas que despues de la 1era vez, ya no vuelven y refieren: “Es que parece que ud. me hubiese parido” o me dicen: “parece que me conoce como me conoce mi madre” otras personas superan estas sensaciones y sentimientos, logrando su bienestar en el tiempo de DIOS perfecto.TODO DEPENDE DE LA CARGA MOCHILERA QUE CADA UNO LLEVA Y NOSOTRO(@)S COMO TERAPEUTAS NO ESTAMOS EXCENTOS DE ELLA.

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