Gente tóxica (Parte 2): Dependencia Aprendida

Dependencia Aprendida Liberándose Gente Tóxica

Estableciendo límites con gente tóxica (Parte 2): Dependencia Aprendida

En el artículo anterior hablé de la confusión y duda que surgen cuando uno está tratando de establecer límites personales con personas tóxicas. En este artículo voy a hablar de otro aspecto, las luchas relacionadas con establecer límites con las que muchas personas tienen dificultades: la dependencia aprendida. (Recomiendo leer la primera parte sobre la duda primero.)

Las personas que han sido criadas en un ambiente de control, es decir, la gran mayoría de nosotros, a menudo tienen una percepción errónea de sí mismos (problemas de autoestima), lo que conduce a una incapacidad para percibir con precisión a los demás y tener relaciones sanas. A los niños que no se les permite ser ellos mismos – a sentir, a pensar, a tener necesidades, preferencias, intereses y límites saludables – aprenden que:

  • Sus emociones y pensamientos son incorrectos (problemas de auto-confianza y de autoestima, confusión, dudas sobre sí mismos, comportamiento destructivo o autodestructivo).
  • Sus necesidades, preferencias e intereses son menos importantes que los de los demás (ser complaciente con las personas, ansiedad social, miedos sociales, “timidez”, pasividad, sentimiento crónico de vacío y aburrimiento).
  • Está bien que los demás los traten mal, y/o tratar a los demás pobremente (establecimiento de límites pobres, relaciones poco saludables, auto-devaluación, co-dependencia / contra-dependencia, problemas de confianza, pasivos y / o agresión activa).

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Causas sociales y culturales de la depresión

Causas Sociales y culturales de la depresión - Conociendo Tu Mente

Qué Causa depresión | Causas sociales y culturales de la depresión

Como ya hemos visto en artículos anteriores (causas biológicas de la depresión y causas psicológicas de la depresión), existen varias circunstancias que pueden influir en el desarrollo o empeoramiento de la depresión.

Creo que eso ya nos ha quedado claro, ¿verdad? Y bueno, si no es así o no han tenido tiempo de leer esos artículos, se los recomiendo.

Ahora, en el artículo a continuación, vamos a hablar de cómo nos afecta el ambiente, la sociedad y la cultura en que vivimos para desarrollar o empeorar nuestra depresión, y esto va más allá de los roles de género.

Existen varias razones y las explicamos a continuación.

 

  • El nivel socioeconómico de la persona o los problemas financieros que posea.

El tener problemas financieros puede ser una causa de la depresión (al formar parte de los eventos estresantes de la vida y estar relacionado con la supervivencia), así también, la depresión puede ser causante de tener problemas financieros (es decir que se correlacionan la una con la otra). Si estás deprimido, evidentemente te será más difícil concentrarte, trabajar o funcionar como un ser humano “normal”, por ende, tu nivel socioeconómico será más bajo y puede que tengas o empieces a tener problemas financieros debido a que simplemente no puedes funcionar (no es que no quieres o no lo intentas, es que te resulta extremadamente difícil hacerlo).

Aunque no suene muy alentador el escenario, siempre hay maneras en las que podemos seguir, continuar. El buscar ayuda con un terapeuta (incluso si es alguien cubierto por tu seguro médico o un profesional en un centro de salud gratuito), podría serte de gran ayuda, no solo psicológicamente, sino también para que el/ella te ayude a ver más claramente el panorama de las situaciones que vives y también a descubrir técnicas con las cuales desarrollarte y “defenderte” en el mundo laboral, por así decirlo. Otra manera de enfrentar la depresión, es cambiar la manera en la que ves las cosas, más sobre esto lo puedes leer aquí.

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Estableciendo límites con gente tóxica (Parte 1): la duda

Límites Gente Tóxica Conociendo Tu Mente

Estableciendo límites con gente tóxica (Parte 1): la duda sobre si mismo

Cuando nos damos cuenta de la verdad, acerca de la dinámica real de una relación tóxica en la que estamos participando, nosotros, por razones obvias, podemos decidir ponernos de pie, defendernos a nosotros mismos y romper con esta. Sin embargo (y más a menudo de lo que creemos), se trata de un proceso muy difícil y doloroso.

Es más fácil cuando se trata de una persona al azar en la calle, pero se vuelve difícil y complicado si se trata de nuestra madre, padre, abuela, abuelo, hermano, hermana, tía, tío, esposo, novio, novia, amigo, amiga o conocido/a tóxico/a.

Por ejemplo, si un desconocido se acerca a nosotros en la calle y nos golpea en la cara, no sentimos que tal situación es un dilema envuelto en un enigma. No nos sentimos mal por sentirnos enojados, molestos, heridos y con ganas de alejarnos de esa persona. Entonces: ¿por qué nos sentimos confundidos, asustados, avergonzados o culpables solamente por desear una relación sana? O, por alejarnos de una persona tóxica que es cercana a nosotros?

Para todos nosotros es confuso, aterrador y difícil establecer límites con personas tóxicas que son cercanas (o muy cercanas), porque al haber sentido abuso, control y manipulación cuando niños, inconscientemente, hemos aprendido que las necesidades y preferencias de la gente son más importantes que las nuestras, que debemos (como si fuese una obligación), estar más preocupados por la otra persona que por nuestro propio bienestar, que nuestra percepción de la disfunción no es válida, que el amor incluye el abuso, la mentira y el dolor, y que: tú estás aquí para satisfacer los deseos de la otra persona en lugar de los tuyos propios.

Si, cuando éramos niños, este fue o se asemeja al ambiente psicológico vivido en la relación con nuestros cuidadores, entonces nos quedaremos programados para replicarlo en nuestras relaciones “estrechas” al llegar a ser adultos. La intimidad se asociará con la ansiedad, el dolor, la confusión, el control y la gestión de los sentimientos de la otra persona. Quiero Saber Más