Por que juzgamos - Conociendo tu mente

Al igual que tú, he sido juzgada toda mi vida. No me considero una víctima de esas personas ni de las circunstancias, al contrario, en este punto de mi vida, considero que he sido bendecida con situaciones, personas y experiencias que han enriquecido mi vida, me han ayudado a crecer y me han llevado a decir: Estoy orgullosa de mi. Sin embargo, debo admitir que no siempre fue así y que, llegar a este punto, no ha sido para nada fácil. El ser distinto, actuar diferente o el tener opiniones contrarias a la mayoría, nos hacen blanco fácil de quienes consideran que tienen la razón o la verdad absoluta, por sobre las de todos los demás. Pero ¿por qué sucede esto? ¿ Por qué juzgamos a los demás?

Probablemente, a tu manera tú has juzgado y has sido juzgado también, ¿verdad? Al igual que tú, soy culpable de ese “crimen”. Y aunque pienses que no es así, lo has hecho, probablemente sin darte cuenta o sin tener una “mala intención”.

Juzgar a los demás es extremadamente fácil. No porque seamos malas personas o porque no tengamos nada mejor que hacer. En realidad juzgamos (es decir, que emitimos criterios acerca de otros, nos formamos una opinión precipitada acerca de estos, sin tener toda la información), debido a que no podemos entender por qué una persona hace lo que hace, y, además, lo hace de una manera distinta a nosotros. De cierta forma, juzgamos a los demás, a aquello que es diferente de la norma a la que estamos acostumbrados o a lo que es diferente a nosotros.

Esto quiere decir que no lo hacemos como un juez haría, no deliberamos basados en las evidencias y/o pruebas presentadas ante nosotros con la esperanza de que seamos justos en nuestras deliberaciones, por el contrario, cuando juzgamos a los demás, nos dedicamos a expresar opiniones o juicios mayoritariamente negativos acerca de una persona, su comportamiento, su manera de pensar o su apariencia física.

Pero, ¿ Por qué juzgamos ?

Aquí hay algunos motivos:

  • La persona que tienes al frente se siente como una amenaza hacia ti, tu ego o tu estatus.
  • La persona a la que juzgas se viste, se comporta, se maneja diferente de lo que estás acostumbrado, a lo que te enseñaron que “está bien” o normalmente ves.
  • No tienes información suficiente acerca de la persona o su situación (es decir que eres/actúas como un ignorante).
  • La persona tiene opiniones, una cosmovisión o comportamientos diferentes a los tuyos.
  • No logras comprender la situación. Tu perspectiva (o la situación), no te permite actuar empáticamente y ponerte en los zapatos de la otra persona.
  • Piensas que las personas deben actuar de acuerdo a tus estándares y que sino actúan de acuerdo a estos, ellos están mal.
  • Tienes expectativas poco realistas de las personas. Piensas que “deberían” hacer más o vivir de una u otra manera (tal y como tú lo haces).
  • Crees que eres superior a otras personas o piensas que estas son inferiores a ti (sin necesariamente pensar que eres superior, aunque esto está implícito).
  • Estás siendo egocéntrico, pensando que tus opiniones (perspectiva de la vida), son más válidas que las de los demás.
  • Estás cerrado al aprendizaje, tienes miedo de cambiar y probablemente también tienes miedo a las nuevas experiencias.

Para ayudarte a comprender por qué juzgamos y cómo dejar de juzgar a otros, existen algunos tips que te pueden ayudar:

  • Primero, se consciente de lo que estás haciendo y de cuándo lo estás haciendo. Piensa sobre todo en que si haces esto, tal vez es porque necesitas cambiar tu vida. Cada vez que mires a los demás y te propongas a juzgar o criticar algo de lo que hacen, ponte a mirar si tú estás haciendo lo mismo que criticas. Mira si esa es la raíz de tu problema.
  • Segundo, piensa en las personas con las que creciste. ¿Eran ellos así? ¿Aprendiste a criticarte a ti mismo y a los demás debido a las personas que te rodean? ¿Fue una mala experiencia la que te llevó a vivir dentro de esta posición defensiva?
  • Tercero, reconoce si te sientes enojado o frustrado con alguien. Si te estás quejando de alguien, creando chismes o comentando sobre esta persona, estas son señales de que estás juzgando. Cuando sientas que viene esa sensación (necesidad), respira. Cierra los ojos y respira nuevamente. Verás como te sientes mucho mejor.
  • Hazte preguntas para desarrollar la empatía:
    • ¿Qué expectativas, que no son realistas, tienes acerca de esa persona? ¿Por qué es tan importante para ti que esa persona cambie o deje de comportarse de la manera que lo hace? ¿Qué es lo que realmente está viviendo la otra persona? ¿Qué harías si fueras la otra persona y estuvieras viviendo algo similar?
    • Una vez que hagas esto, pregúntate: ¿Cómo puedo ayudarla/lo? ¿Hay algo que pueda hacer? ¿Qué necesita esta persona?
  • Luego, pregúntate a ti mismo, si aquello que juzgas es algo que está dentro de ti mismo y no quieres ver, o si es algo que quisieras sentir, experimentar por ti mismo pero no te atreves a hacerlo.

Recuerda que el juzgar, usualmente es una conducta aprendida. Muchas veces se da con personas quienes han vivido este tipo de situaciones desde niños. No es culpa suya, de todas formas, ellos también fueron juzgados.

El juzgar a los demás no te hace una mala persona, pero te coloca en una situación incómoda. Es verdad que todos lo hacen pero el hacerlo te resta credibilidad ante los demás. Piensa si tu confiarías en alguien que siempre tiene una opinión -negativa- acerca de todos los demás y de sus vidas. ¿Lo harías? Yo tampoco.


Investigaciones y artículos relacionados acerca del por qué juzgamos:

  • On the Importance of Being Moral: The Distinctive Role of Morality in Social Judgment: https://guilfordjournals.com/doi/abs/10.1521/soco.2014.32.4.397
  • Why Judging Others Is Bad for You Publicado en Psychology Today.
  • The Good Judge of Personality: Characteristics, Behaviors, and Observer Accuracy: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2597833/

Te deseo una vida libre de la necesidad de juzgar a los demás. En la que tu mente sea capaz de pensar en cosas positivas para tu vida.

Drea

Sobre el Autor / Autora Ver todas las publicaciones Autor de la Web

Drea Duque

Drea es una apasionada de la vida y de todas las situaciones que esta le trae. Ella estudia Psicología, ama los animales (en especial a los gatos, y ha aprendido a amar a los perros también), vive una vida tranquila y feliz en su pequeño lugar en el mundo. Además de esto, Drea se dedica al diseño web & gráfico (eso es lo que paga sus cuentas), aprende ilustración, y practica el dibujo a diario. Drea está aprendiendo también acerca del yoga, la natación, la meditación y el mindfulness. Le fascina caminar, aprender y los días en que la luna se puede ver en medio del cielo azul, junto al sol. Puedes conectar con Drea en:  Twitter   |   

ComentariosDéjanos tu Comentario

  • Muy buen artículo Drea, muy clara la exposición y tu punto de vista. Y te felicito por poner bibliografía de referencia que refuerza la opinión expresada.
    Es algo natural de nosotros el juzgar…de hecho , creo que si no seríamos así , hasta aburrido sería convivir y aprender de los demás. Solo creo que debemos estar conscientes de esto y lo demás se maneja.
    Un gran saludo desde la ciudad de Guayaquil.

    • Muchas Gracias Gonzalo. Tu opinión es muy interesante y valiosa.
      Probablemente si, el juzgar a los demás es “natural” en nosotros, después de todo, los seres humanos somos seres sociales que necesitamos continuamente de temas de los cuales hablar. No se si sería aburrido no hablar de los demás, o si en realidad podría llegar a hacer algo mucho más interesante y constructivo, pues, al dejar de juzgar a otros, podríamos tener ideas más interesantes.
      De todas formas tu opinión es muy válida e importante. Muchas gracias por compartirla.
      Un abrazo desde Quito, Ecuador.
      Drea

  • Pienso que juzgamos cuando no somos felices con la vida que tenemos y no podemos cambiar esa vida por la cantidad de responsabilidades y dificultades encintradas en el camino. Mi madre siempre se queja de las demás personas a su alrededor y las critica al pensar que tiene la razon… pienso que he hecho lo mismo por un largo tiempo sin notarlo.
    Gracias por l articulo me ha sido muy interesante.

    • Hola Antonio. Tienes razón, es muy probable que muchas veces juzgamos a los demás por la vida que nos ha tocado vivir, y es la manera que encontramos de “salir” de esa situación tan pronto y rápido como podamos. Tal vez si, es una manera de sobre llevar las situaciones de la vida. En todo caso, pienso que podemos ser más felices si nos enfocamos en nosotros mismos, lo que queremos, lo que buscamos de la vida, en lugar de en los demás. Por otro lado, que bueno que hayas notado un patrón de comportamiento como ese. Me alegra muchísimo que el artículo te haya servido para crecer y te haya gustado.
      Un abrazo desde Ecuador.
      Drea

  • Acerca de emitir juicios acerca de alguien….. Siento que este tiempo he aprendido mucho sobre evitar juzgar a otras personas, en eso me ha ayudado mucho la meditación, me ha permitido en ves de molestarme por el juicio emitido desmenuzarlo encontrarle un porque y entender un poco los motivos de los demás…… Creo que la mejor manera de responder o evitar dar un juicio es entender el contexto de los demás…..

    • Albert. Si, la meditación ayuda para que aprendamos a no juzgar a los demás y a reconocer por qué juzgamos. Es verdad que es una de esas prácticas que nos enseña mucho acerca de nosotros mismos y el mundo que hemos creado o que nos rodea.
      Y también es verdad, lo mejor que podemos hacer es ponernos en los zapatos de los demás. Eso es empatía e incluso la gratitud y la compasión por otros nos ayuda a no juzgarles.

      Un abrazo desde Ecuador.

      Drea

  • Bueno, este tema ha sido muy controversial en mi vida, el juzgar a quien nos rodea. Como dice el artículo, al juzgar estás enfocándote en lo negativo y acaso con tus opiniones vertidas, buscando un castigo ( por ejemplo sería el hacer que otros no confíen en esa persona). Me queda en mente una pregunta: el discernimiento sobre las acciones u opiniones de los demás, es también un juicio basado en nuestros valores morales? Se puede acaso discernir pero no juzgar?

    • Como respuesta diría que si…. Puedes discernir y emitir una opinión más no juzgar a una persona por sus acciones, por eso la moral es una construcción social que sólo satisface a un grupo con un interés común, dicho esto, basados en la ética de cada persona no deberíamos juzgar las acciones y opiniones de alguien sin antes conocer su entorno….

      • Albert. Pienso que al final emitir una opinión también se basa en creer que somos mejores que los demás. Al menos a mi me sucede que me es muy difícil ser objetiva en mis apreciaciones. Y no compararme con los demás u “opinar” acerca de lo que yo haría en un caso u otro. (Aunque me parece que esto ya se vuelve filosofía).

        Lo mejor, es simplemente buscar cosas mejores de las que hablar y otro tipo de temas acerca de los que podamos conversar.

        Un abrazo desde Ecuador
        Drea

    • Alicia,
      Pienso que es muy complejo el no juzgar a los demás cuando de cualquier manera emitimos juicios acerca de estas. Si es un juicio (aunque sea una racionalización), de todas formas estamos buscando tener la razón acerca de la vida u acciones de otras personas.

      Tal vez sería distinto si esas acciones nos afectan directamente, pero aún así es complejo no juzgar al emitir una opinión, ya que nos basamos en nuestros valores, y no podemos ser objetivos. No estamos haciendo que la otra persona comprenda, sino que buscamos tener la razón.
      Sé de muchas personas que no registran este tipo de acciones, o que las realizan de forma diaria. Es triste, pero sucede más de lo que creemos.

      En otros casos, las personas hacen esto como manera de “unión” con su familia y amigos. Es decir que están de acuerdo que las acciones de alguien más son incorrectas y esto les crea una unión familar y un vínculo que otros no tienen.

      La moralidad, los valores morales, son complejos de seguir. Y es difícil el dejar de juzgar y no creer que somos superiores al hacerlo o al no hacerlo o racionalizar los motivos por los que lo hacemos. Eso al final es el ego.

      Un abrazo desde Ecuador.
      Drea

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *