Empatía y Simpatía - Conociendo Tu Mente

Cuando decidimos hablar de palabras como empatía y simpatía usualmente las confundimos, pensando que ambos términos son iguales. Sin embargo, tenemos cierta curiosidad de saber qué tienen de diferente y efectivamente lo que son. Esta vez nos dimos a la tarea de investigar un poco con el fin de aclarar, qué son y cuál es la diferencia entre: empatía y simpatía.

EMPATÍA

La empatía según Cohen (2012) es “nuestra capacidad de identificar lo que otra persona piensa, siente y responde ante sus pensamientos y sentimientos, con una emoción adecuada”.

La empatía, psicoanalíticamente hablando, representa dos variantes:

  1. Es la relación imitadora del otro en nosotros. Es decir, cuando conocemos a una persona y sonreímos, por lo general, la otra persona realiza la misma acción. Se activan las neuronas espejo (neuronas que nos permiten imitar e incluso “sentir” a la otra persona), y esto nos permite experimentar la conexión con otras personas (es decir que sentimos un contagio emocional y nos conectamos con este).
  2. Por otro lado, está la empatía a nivel imaginario. En esta, los sujetos pre-suponen el sentimiento del otro y se crea una conexión por medio de esa pre-suposición que lleva a las personas a entablar dicho proceso empático.

“El empático comprende y es comprendido por el otro. Al empático no le hacen falta todas las palabras para comprender una manifestación afectiva que el otro le explica.” (Marietan, 2009)

En resumen, la empatía es reconocer los sentimientos y emociones del otro y “sentirlos” como propios. La empatía también es responder de la mejor manera posible ante una situación determinada.

Empatía y Simpatía Diferencia

LA SIMPATÍA

Por otra parte, tenemos a la famosa simpatía, la que se suele confundir con la empatía. Sin embargo, empatía y simpatía son muy diferentes.

La simpatía es una forma de ser agradable con el otro. La simpatía se desarrolla por la capacidad de identificación con los demás. ¿Por qué lo hacemos? Porque de cierta manera, esto nos hace más atractivos. En el caso de la simpatía, ya sabemos cómo actuar de una forma específica para lograr el objetivo de ser simpático y caerle bien a los demás por medio del uso de nuestro repertorio conductual y emocional.

Una muy buena explicación acerca de la simpatía es la siguiente:

“La simpatía busca conseguir el agrado de los demás, presupone un esfuerzo más activo por seleccionar, de entre nuestro repertorio conductual y emocional, aquellas respuestas que sabemos que agradan al otro o el otro espera. Es el trabajo de gustar, de felicitar al otro, de caerle bien, de que nos evalúe como una influencia confiada y positiva, de ganar su alianza y cooperación.” CEIR (2014).

Esto quiere decir que: la simpatía busca solamente el agrado de los demás. Es una especie de condicionamiento que creamos y así respondemos de acuerdo al estímulo recibido. Sacamos lo mejor de nosotros (emociones y conducta), con la intención de lograr el cometido inicial: ser vistos como personas agradables, justas, alegres y seguras.

DIFERENCIA ENTRE  EMPATÍA Y SIMPATÍA

La mayor diferencia que existe entre empatía y simpatía es que: la empatía busca comprender a la otra persona, como se siente, lo que está pensando y cuál es su situación actual, mientras que la simpatía busca -de cierta forma- pretender que somos empáticos, ya que el fin es ser amables con el fin de agradar al otro.

Ejemplos de Empatía y Simpatía

Un claro ejemplo de simpatía:

  • Aquí tenemos las acciones políticas y contiendas electorales. Cuando un político se lanza en una campaña electoral, está claro que hace uso de “vender” su buena cara, costumbres e imagen de persona preocupada y responsable. La única intención que tiene es la de agradar para lograr adeptos frente a su objetivo principal: lograr un puesto político.

Ejemplos de empatía:

  • Por ejemplo, cuando vemos una película – una situación particular – y nos sentimos a favor o en contra de observado (el logro o desastre ocurrido a un personaje, su momento de alegría o tristeza), nos provoca una sensación particular.
  • También podemos sentir empatía cuando alguien que amamos (o que nos importa), nos cuenta acerca de alguna situación particular y sentimos ese dolor como si fuese propio.

Empatía Concepto Visual - Conociendo Tu MenteCabe resaltar que ambos procesos son parte de lo que nos define como personas en la sociedad. Empatía y simpatía son habilidades y no se excluyen la una de la otra. Una persona que ha perdido a un familiar puede recibir simpatía de muchas personas pero solo aquel que ha vivido esa situación o ha sentido una pérdida similar puede empatizar de manera mucho más amplia frente al dolor de los demás.

En muchos casos, las personas que efectiva y conscientemente no logran sentir empatía y simpatía pueden o no, ser reconocidas como sujetos con posibles trastornos como la psicopatía, narcisismo y sociopatía. O pueden también ser personas que han decidido “no sentir” por algún trauma ocurrido en su infancia (esto ya dependería de cada caso particular y requeriría de una evaluación psicológica formal).

Para finalizar, vale la pena mencionar que la empatía se hace a un nivel más profundo, y aunque la simpatía puede ser igual de honesta, es la empatía la que genera conexiones más duraderas ya que sirve como una fuente de mayor comunicación entre las personas en sociedad.

La simpatía nos permite ver el sentimiento de los demás pero es la empatía la que nos hace sentir ese sentimiento como propio.


Referencias y lecturas interesantes:

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Juan Carlos Ospina

Juan Carlos es Psicólogo Clínico con enfoque en Psicoanálisis de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Actualmente estudia una Especialización en Problemas de Infancia y Adolescencia en la Universidad de Antioquia. Su pasión es el psicoanálisis y sus derivados, así como brindar Terapia Enfocada en Psicoanálisis Lacaniano. Conéctate con él en Facebook 

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